BENBENUTO

BENBENUTO

Que tu estancia aquí sea placentera, y que mis letras logren llevarte a la reflexión, al análisis pero sobre todo, que te sirvan de aliento, de consuelo y apoyo. No estás solo, escritor novel. Yo camino a tu lado, hoy y siempre.

¡Préstame tus ojos!

Por favor, si detectas algún inconveniente visual (como que las entradas no se puedan leer) notifícamelo por cualquiera de los medios de contacto (mail, twitter o Facebook) para arreglarlo de inmediato. Este es un blog dirigido por una administradora invidente, y necesito de tus ojos para asegurarme de que todo luce espléndido ;-)

martes, 14 de septiembre de 2010

PALPÁNDOME…

Hoy, platicando con una de mis hermanas me he dado cuenta de muchas cosas. Al principio admito que no quise darle importancia pero, ya saben, las cosas a las que les huimos suelen ser a veces las que debemos enfrentar para crecer. Me he palpado el rostro, me he reflejado en mi espejo interno y me he cuestionado: ¿qué estoy haciendo?
La verdad es que desde que comencé la universidad me he ido volviendo más competitiva, más dura conmigo misma. Al grado incluso de ser cruel con mi propia persona. Y esto se ha reflejado en el aspecto escolar y claro, en el literario. Si encontraba un error en mi trabajo me lo recriminaba un millón de veces, como si no tuviese perdón alguno.
Pero… ¿vale la pena caer en ese extremo? Hoy me hicieron ver que no. No lo vale, porque entonces no disfruto mis estudios, no disfruto mi trabajo literario. Es cierto que hay que cuidar la calidad, pero cuando se olvidan otros tantos aspectos que son de igual o mayor importancia las cosas pierden sentido. Creo que con dar lo mejor de mí basta. Si fallo o me equivoco no pasa nada, sólo que deberé remediarlo. Si la gente habla pues que lo haga, porque lo más importante es que a mí me guste mi trabajo, y porque sé que hay varios que lo siguen y lo disfrutan tanto como yo. ¿Qué más da, entonces? No puedo complacer a todo el mundo. Tampoco soy perfecta. Soy aprendiz de literatura, de psicología… soy aprendiz de la vida misma.
Así que… ¡al diablo la perfección!
Y bueno, antes de irme sólo agradecer a la gente que ha estado en estos días. También a la que quizás no se ha quedado, pero que ha pasado a mi lado y me ha enseñado mucho. A aquellos que con sus palabras me han abofeteado, a los que me han dejado llorar en sus hombros pero sobre todo, gracias a mi hermana por haberme abierto los ojos.
Te quiero mucho, Male. Y gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡ESCRIBE TU COMENTARIO!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...